Mientras los científicos alrededor del mundo han demostrado en una gran cantidad de estudios que: -“La obesidad no sólo es un estado psicológico, lo más importante, representa un mayor riesgo de muerte prematura y discapacidad, debido a las enfermedades que se asocian con la obesidad y el sobrepeso: osteoartritis, insuficiencia respiratoria, diabetes mellitus, hiperuricemia, dislipidemia e hipertensión con posibles consecuencias de enfermedades cerebrovasculares, algunos tipos de cáncer, etc.“- las estadísticas son alarmantes: Del 60 al 70% de los adultos mexicanos tiene sobrepeso u obesidad, y para cerrar con broche de oro somos el primer país a nivel mundial con niños obesos.

Me pasan tantas preguntas por la mente: ¿Por qué un país que le dió al mundo el maíz, el jitomate, los tan cotizados café y chocolate, y nada más y nada menos que el numero 0, se está convirtiendo en un país de personas que comen mal y acumulan kilos? ¿Por qué si tenemos una cocina que es patrimonio intangible de la humanidad, comemos mal y seguimos aumentando de peso?

Parece que cada tiempo encuentra un culpable, desde los años 80’s eran las grasas saturadas, actualmente son los azúcares refinados, las bebidas azucaradas, el aceite de palma, etc. También parece que nos gusta protegernos de la responsabilidad personal de la libre elección o el remordimiento de “no hacer la dieta“ y desviar las sospechas de que nuestro estilo de vida es demasiado sedentario, sin darnos cuenta de que la excusa es siempre la misma: “No tengo tiempo” para caminar o ir al gimnasio, autoimponiendonos un mayor número de restricciones de alimentos, entrando en un circulo vicioso: ingesta excesiva de alimentos –  remordimientos – limitación y eliminación de ciertos alimentos sin realizar actividad fisica constante. Es evidente, nos estamos “enfermando de inactividad”, según el profesor Eugenio Del Toma, Presidente de la Asociación Italiana de Dietetica y Nutrición clinica.

¿Por qué nuestros antepasados agricultores no subían de peso a pesar de consumir “tantas tortillas y tamales“? La respuesta es fácil: Realizaban una importante actividad fisica en laborar la tierra. Otro ejemplo claro, en Cuba los recolectores de caña de azúcar que trabajaban todo el día en las plantaciones, eran pagados en parte con algunos kilos de azúcar, pero ninguno de ellos se volvió obeso o diabético. No es díficil deducir las respuestas, no nos movemos, tenemos una gran disponibilidad de alimentos listos para el consumo, nos gustan las porciones extras y el estilo buffet, ¿por qué comer poco cuando se tiene tanto?.

Algo más para reflexionar:

  • Mientras los italianos aumentan su consumo de agua, los mexicanos aumentamos nuestro consumo de refresco.
  • Mientras los holandeses andan en bicicleta incluso cuando cae nieve, los mexicanos vemos la televisión por más de dos horas

¿Ustedes qué opinan? ¿quién es el culpable?

Abril González cuenta con más de 10 años de experiencia profesional donde ha destacado por su excelencia académica. Es Licenciada en Nutrición por la UAEMex, Maestra en Ciencias Fisiológicas por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y recientemente concluyó su Doctorado en Biología Vascular e Hipertensión en la Universidad de Padua Italia.

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