Según mitología griega, el  árbol de oliva fue creado por Atenea, Diosa de la sabiduría, durante una competencia con el Dios Poseidón para ser la deidad patrona de Atenas, la Diosa dio lugar a un olivo en una roca, mientras Poseidón hizo aparecer un nuevo animal: el caballo. Los atenienses eligieron el olivo, porque el caballo significaba guerra, mientras que la nueva planta garantizaría recursos como la madera y la luz y, por tanto significaba abundancia y paz.

Conocido también en la antigüedad como “oro líquido“ por sus usos multiples (incluso como tónico para piel o cosmético), el origen del árbol de oliva se centra en el año V a.C. probablemente en Israel para después extenderse por todo el Mediterráneo.

Actualmente, el aceite de oliva es uno de los alimentos más estudiados por su gran cantidad de compuestos vegetales que promueven la salud y que conserva gracias a su proceso de “prensado en frío“ para extraer el aceite del fruto: las aceitunas.

Se cree que los efectos benéficos del aceite de oliva se deben a la presencia de sus compuestos fenólicos con actividad  antioxidante. En un estudio reciente en un pequeño grupo de pacientes sanos, se demostró que la dieta mediterránea (rica en aceite de oliva)  no sólo mejora la función endotelial y reduce la inflamación sistémica, sino que también aumenta el numero de células endoteliales madres, hallazgo que según los autores es un marcador de la reparación endotelial, lo que se traduce en un menor riesgo de padecer enfermedades asociadas a la edad.

En específico, un compuesto fenólico, llamado oleocantal, comparte características antiinflamatorias únicas con el  ibuprofeno. Por lo tanto, se postula que el consumo a largo plazo de aceite de oliva puede contribuir a la reducción de enfermedades relacionadas con la inflamación, incluyendo enfermedades degenerativas de las articulaciones, enfermedades neuro-degenerativas y cáncer.

Los estudios para definir el mecanismo específico por el cuál el aceite de oliva ejerce sus beneficios aun están en desarollo, sin embargo te recomendamos incluirlo en tu alimentación ya que los efectos de su consumo están ampliamente comprobados.

Cómo usar el aceite de oliva:

  • Consume de preferencia aceite de oliva extra virgen, ya que es el que contiene una mayor cantidad de antioxidantes.
  • Agrega 1 a  2 cucharaditas a tus ensaladas o verduras frescas.
  • Cuando cocines es importante seguir tres pasos: Uno: deja calentar perfectamente el sartén o la cacerola; dos: agrega el aceite; y tres: continúa con el procedimiento de  cocinar. De esta forma evitarás un calentamiento excesivo del aceite.
  • Sigue el estilo italiano: Puedes agregarlo a la carne asada ya cocida, así podrás disfrutar de todos sus beneficios sin exponerlo al calor o agrega un chorrito (1 a  2 cucharaditas) a tus frijoles de olla o tus sopas.
Abril González cuenta con más de 10 años de experiencia profesional donde ha destacado por su excelencia académica. Es Licenciada en Nutrición por la UAEMex, Maestra en Ciencias Fisiológicas por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y recientemente concluyó su Doctorado en Biología Vascular e Hipertensión en la Universidad de Padua Italia.

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