Durante esta tercera semana del proyecto: “Plantando verduras en el piso 11”, nuestro entusiasmo nos llevó a ampliar el jardín. Como teníamos un exceso de macetas  y tierra de la semana pasada, pensamos que lo mejor sería plantar nuevas semillas que no necesitarían ser trasplantadas en un futuro cercano.

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El proceso nos llevó al menos dos horas, acomodando la tierra en cada maceta, elegimos las  nuevas semillas y marcamos las plantas para poder distinguirlas.

¿Has escuchado que la jardinería es una buena terapia ocupacional? Yo lo he escuchado en diversas ocasiones, pero que mejor forma de comprobarlo que hacerlo por mi misma. Desde mi infancia cuando jugaba en el jardín de mi abuelita no había tenido la oportunidad de darme el tiempo y el espacio para dedicarme a plantar. Mientras armaba las nuevas macetas, me olvide de todo el estrés de la semana, agregando que físicamente fue muy relajante el estar en contacto con la tierra y regar las plantas.

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Me puse a investigar de los beneficios de salud relacionados a la jardinería, la cual está incluida en el término “ecoterapia” (incluye cualquier actividad que involucre a la naturaleza). Los beneficios más destacados en cuanto a la salud mental son:

Algunos beneficios relacionados a la salud física son:

  • Incremento de la actividad física.
  • Incremento en el consumo de verduras.
  • Puede considerarse como parte del proceso de rehabilitación después de alguna cirugía.

Algunos de estos beneficios se han identificado de estudios realizados en el contexto de “jardines comunitarios” así que es limitado lo que podremos concluir en esta ocasión sobre los beneficios de un jardín dentro de casa.

Volviendo un poco a las futuras verduras: sembramos nuevos frijoles al por mayor (al menos unas 8 semillas) y en moderación zanahorias (2 macetas), jitomates (3 macetas) y lechugas (5 macetas).

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¡Casi lo olvidaba! Compramos un kit con semillas  mixtas de cilantro, perejil, albahaca, orégano, salvia y tomillo. La razón es porque me encantaría usarlas para cocinar, tomar solo las hojas que requiero para mis platillos sin tener que quitar toda la planta como te la dan el súper mercado. Por cierto la tierra de este kit es arenosa y al regarla se comporta hidrofóbica, pero según las instrucciones sólo tenemos que humedecer las semillas, el resto de la tierra debe estar seca y tenerla en la sombra.

Por otra parte aún seguimos al pendiente de las lechugas de la semana pasada, la mitad se ha adaptado pero el resto parece estar pasando por un mal rato. ¿Sobrevivirán?

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Ana Añoveros se ha desenvuelto profesionalmente en áreas como consultoría nutricional, investigación clínica y medios de comunicación. Es Licenciada en Nutrición por la UAEMex, en donde fue galardonada con la medalla de excelencia académica. Actualmente está involucrada en temas de investigación en Nutrición como parte de su postgrado en el extranjero.

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